
RÁPIDO ACUERDO. El ex arquero de Independiente de Avellaneda, en el Microtel. Su ayudante de campo será Alfredo Graciani, ex delantero de Boca y Daniel Olguín trabajará como preparador físico.
Está bien claro que Luján quiere volver rápidamente. Luis Alberto Islas, de 42 años, no le deja rendija a la duda.
"Si vos sabés que traés un técnico como Luis Islas, sabés que te va a exigir, que va a querer ascender, que vas a tener costumbres que quizá no tenías. Yo pongo un ejemplo muy claro y simple: si contratás a Luis Islas y tenés cuatro pelotas para entrenar... no tiene sentido”, disparó el técnico.
Islas tenía un pie en el avión que lo depositaría en Bolivia para dirigir por tercera vez al Aurora, de Cochabamba, que milita en primera división. En ese momento le llegó la propuesta de Luján telefónicamente.
¿Por qué no? “Yo tomo el fútbol distinto. Cuando hay una propuesta la escucho: sea de Primera, de Japón o de China. Después, si la propuesta me seduce le doy forma; si no, corto el tema. Yo digo que si te llaman por tercera vez de un club donde ya trabajaste es porque trabajás bien. Pero bueno, apareció Luján y ahora, hablando con los dirigentes, me di cuenta de que no me equivoqué”, manifestó.
El ya DT del Viole agregó: “La propuesta es seria, por lo que charlamos un par de cosas varias veces por teléfono y llegamos a un acuerdo. El presidente me pareció una persona seria y ambiciosa”.
“Del proyecto futbolístico están convencidísimos los dirigentes. Fuimos a ver los lugares de entrenamiento y hay muy buena predisposición. Me seduce llevar al equipo donde tiene que estar. Viene de un golpe muy duro y por lo que veo en la gente que está manejando el club, no se merece estar donde está”, dijo el ex arquero de Independiente, que dirigió en nuestro país sólo a Almagro.
El entrenador dijo que “los técnicos, cuando más trabajamos es justamente cuando no lo hacemos. Yo veo fútbol de primera, B Nacional, de los torneos Argentinos, de la C y de la B. Hoy por hoy, el fútbol no pasa por los nombres sino por las capacidades individuales. A veces encontrás en divisiones de ascenso jugadores de una enorme categoría como en el caso de Ezequiel Lavezzi”.
Islas sabe que tendrá un trabajo duro en la parte anímica para un plantel de muy corta edad, aunque no se apichona ante el desafío. “A mí me seduce trabajar con la juventud. Sé que voy a encontrar un plantel lastimado, golpeado, no es lindo perder la categoría”.
“Si bien a un equipo siempre lo tenés que tener afilado con tres o cuatro jugadores de experiencia, el fútbol de hoy es dinámica. Si querés un equipo dinámico no podés tener un grupo de seis o siete jugadores mayores de treinta años. A mí no me molesta la juventud, al contrario. Estuve hoy (por ayer) con algunos integrantes del plantel. Quiero juntarme con todos, quiero verlos”, destacó.
Era inevitable hablar de los apellidos del Violeta 2008. Pero el flamante DT fue muy cauteloso con el tema.
“No hay que equivocarse en los refuerzos. Hay que ver bien. Está la posibilidad de traer uno o dos jugadores por línea, y eso es importante. Pero lo vamos a ir viendo a medida que vayamos conociendo un poco más al plantel. Conozco jugadores del medio local aunque hay algo que tenemos claro: pueden llegar jugadores de renombre, y que futbolísticamente nos interesan, simplemente porque está Luis Islas en el proyecto. He hablado con dos o tres jugadores importantes de Buenos Aires, y además el club tiene varios en carpeta. En ese aspecto vamos a hacer las cosas bien”, señaló.
Por último, dijo: “El compromiso futbolístico, el convencimiento, la dedicación, la seriedad y el buen clima de trabajo contribuyen al éxito. Podés jugar bien o mal pero lo que le voy a pedir siempre a mi jugador es el cien por ciento de su entrega. Esa clase de jugadores quiero en mi equipo. El jugador que entienda cuál es el camino va a estar hasta el final; al que se desvíe, lo vamos a tratar de acomodar y volver a meter. Y el que no entienda ese camino se irá a un costado. Tenemos que convencernos de que hay un solo objetivo: el ascenso”.
Fuente: Los Andes.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario