viernes, 6 de marzo de 2009

La barra brava tombina provocó un caos en el Malvinas


“La ineficacia del operativo hace que esto pase. Ocurrió lo que se presagiaba. Nosotros (por los dirigentes) hicimos todo lo posible para que no ocurriera” fueron las tristes palabras de Mario Contreras, presidente de Godoy Cruz, apenas fue suspendido el cotejo.
Y a continuación se descargó contra el jefe del operativo de seguridad, Miguel Mestre: “No sé lo que pasó. De lo que sucedió tendrá que hacerse cargo el jefe del operativo, porque tuvo 15 días para diagramarlo. Si no, que se dedique a otra cosa”.
Mucha dureza en las palabras del titular bodeguero, que se mostró desencajado al igual que los demás integrantes de la directiva cuando, en grupo, se dirigieron a Ángel Fossatti, otro de los responsables del operativo (en el Estadio) y también a Mestre. “Después de esto tenés que renunciar”, le dijo uno de los dirigentes que integraba el grupo compuesto por José Mansur, Daniel López, Daniel Morillas y Juan Suraci, el jefe de prensa.
Y también le dijeron a Mestre: “Vos, con esa cara no podés ser comisario; sos leproso”.
Ante esta situación el efectivo se limitó a escuchar y responder: “Después hablamos”. Luego Mestre dijo que “iba a recurrir a la Justicia” por lo que le dijeron los dirigentes tombinos.
Los ánimos estaban caldeados desde mucho antes, cuando en el playón de ingreso a los camarines apareció en escena María Jesús Rivero, vicepresidenta de San Martín de Tucumán, quien le dijo a José Mansur: “Esto es una vergüenza, no hay garantías”, a lo que Mansur contestó que “sí les vamos a dar las garantías, las mismas que ustedes nos dieron allá”.
Fue en ese instante cuando entró en escena Carlos Suraci, ex dirigente y actual allegado a la CD bodeguera, y le dijo a la tucumana que “ustedes no nos dieron garantías cuando fuimos allá. Son unos mafiosos, por eso nadie quiere ir a Tucumán”.
Y agregó Suraci: “Dejen de llorar, manga de mafiosos. Así son en Tucumán y ahora vienen a llorar acá”.
Fuente: Uno.

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