domingo, 8 de junio de 2008

Godoy Cruz es de Primera


A la pileta. José Rodríguez Buteler, médico del plantel, es arrojado a la piscina del Microtel. Así celebraron los jugadores.
Esta situación casi única de lograr el ascenso en el hotel desubicó a varios. Desde hace dos semanas se hablaba de tal o cual partido, de esta conveniencia o aquella. Y a Godoy Cruz se le negaban los resultados de algo que tenía casi logrado, aunque le faltara un resto, apenas un poquito.
Dos veces pudo ser “un gran día” para el Tomba, y en ambas no coincidieron los resultados para que Godoy Cruz tuviese su anhelado reencuentro con la Primera A.
Hasta que llegó el momento de la penúltima función, con los otros jugando y el Tomba esperando su turno para horas después.
Y por fin se le dio: “Si no gana Unión, Godoy Cruz asciende” era la causa que aceleraba corazones.
Las mentes optimistas lo vaticinaban en el bar, en la plaza, en los barrios, con frases como: “Ya vas a ver que Ben Hur le saca un punto a Unión, viene de ganar dos seguidos y a nosotros nos amargó”.
Pero los Tatengues acaparaban demasiados elogios en sus últimas presentaciones como para dudar de un triunfo de local que lo depositara en la promoción.
Zapata daba razones para pensar así en Santa Fe, con un estadio lleno de sangre tatengue. Mientras, en los hogares tombinos, en los talleres y donde una radio portátil hubiere, había sonido de espera, de tensa espera mendocina.
Algunos fastidiosos daban por hecho lo peor, un triunfo de Unión que lo ponía a tres del Tomba y obligaba al equipo de Oldrá a obtener un punto más para convertir la noche del lunes en velada de ascenso.
Pero como el fútbol te estremece cada minuto, te hunde, te levanta y te hace olfatear goles a la distancia, también hubo alguno que trituró su cerebro para mentalizarse en un empate posible.
En esa igualdad, a los 4 minutos de alargue, en ese 1 a 1 que era posible, en ese empate de Ben Hur que serviría para soltar emociones. “Vella” respuesta llegó por las ondas radiales en ese sonido magnífico de gol que se agrandó a la distancia y se gritó más en Mendoza que en ningún lado.
Así de fresco le llegó el ascenso. Se anticipó el objetivo y las bocas más grandes y chicas sostuvieron el grito de corazón...
Burlando estadísticas y posiciones, sacándole la sorpresa a la televisión, adelantando el salto a la A, se mostraba este Godoy Cruz, que confirmaba a Oldrá como un DT ganador y con dos ascensos.
No salieron los gritos de la tribuna, no hubo que hacer cola para entrar, nadie cacheó a nadie, esta vez la alegría atravesó todo lo previsible. Se escuchó un gol en Santa Fe, y se vivió con la imaginación puesta en Primera.
El Expreso esta vez aguardó que los demás se desangraran de amargura, para delirar su orgullo, desde la cómoda espera de un hotel. El Tomba esperó su momento, y lo tuvo. Dos partidos antes del final, recuperó su lugar en la A, que sin lugar a dudas se merece.
Fuente: Uno.

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