domingo, 28 de septiembre de 2008

Histórico: el Tomba goleó a Boca 4 a 1



Jairo Castillo, de Godoy Cruz, festeja el primer gol.
En un triunfo histórico para el fútbol mendocino, Godoy Cruz goleó 4 a 1 a Boca Juniors en el Malvinas, por la 8ª fecha del Apertura.
Antes del minuto de juego, un quite y desborde de Víctor Figueroa sobre la derecha, tiró un centro para Iván Borghello que nunca llegó a destino. A los 9, otra del mediocampista, que la bajó de pecho dentro del área visitante, pero remató por arriba de Caranta. El Tomba avisaba de entrada.
El Bodeguero esgrimía un planteo inteligente: permitirle al xeneize tener el balón, dejarlo llegar hasta cierto punto del mediocampo e intentar llegarle de contragolpe, aprovechando espacios.
El trámite del partido era parejo. Boca prácticamente no hería al Expreso, que se mostraba ordenadito por abajo y solidario en el fondo. Hasta los 21, cuando una distracción defensiva permitió que Cáceres cabeceara al travesaño. Se repetían las desinteligencias en la altura.
Los porteños atacaron en serio a los 26, con un mano a mano de Rodrigo Palacio que tapó espectacularmente el Loco Ibáñez. En la réplica, Juan Román Riquelme disparó desviado. Primera llegada, primer susto mendocino.
Pero Boca es Boca y en cualquier momento hace pesar su inmenso poderío. Sobre los 36 minutos, una arremetida de Leandro Gracián, encontró el claro y remató cruzado y abajo. Golazo con un solo chispazo boquense.
Sin embargo, dos minutos después, antes que el Bodeguero sintiera el impacto, un desborde de Ariel Rojas por la izquierda, tiró el centro con lo justo y Jairo Castillo cabeceó con categoría a un palo imposible para Caranta. Empate rápido para el Tomba y a empezar de nuevo.
Recién comenzado el complemento, a los 2 minutos, un pase quirúrgico de Figueroa para la aparición sorpresiva de Guillermo Franco por una banda, éste metió el centro atrás para Leonardo Sigali que, solo frente a Caranta y en dos tiempos, la empujó al gol ante la perplejidad de la defensa xeneize. 2-1 que premiaba la humildad y las convicciones del Expreso.
A los 15, en el momento de mayor presión de Boca, un avance arrollador del Sapito Encina, descargó para Jairo que, en el borde del área, cruzó con maestría su remate hacia la red. Un golazo del Tigre colombiano para poner a esa altura una diferencia histórica para Godoy Cruz. Los porteños estaban desconcertados. No podían sostener la pelota en sus pies y asistían impotentes al toqueteo sereno de los mendocinos, que controlaban las incidencias del juego con aplomo y el temperamento de un equipo experimentado.
Y en otra contra a los 40, Leandro Caruso, recién ingresado, arrastró la marca y habilitó a Jairo, que sacudió ante la salida desesperada de Caranta. Tripleta para el Tigre, cuaterna histórica para el delirio del pueblo tombino, que todavía no podía creer que su equipo diera vuelta el resultado con tanta contundencia.
Godoy Cruz y el fútbol mendocino jamás olvidarán el día en que la solidaridad de un humilde conjunto del interior pudo hacer morder el polvo a un multicampeón de Buenos Aires. Semejante logro podrá ser el bautismo definitivo para que el Expreso se vista de Primera por mucho tiempo más. La historia comenzará la semana que viene cuando el Tomba visite a Gimnasia en Jujuy.
Fuente: Uno.

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