domingo, 28 de septiembre de 2008

La Lepra empató con Chacarita Juniors sin goles



Pelado a la carga. Martín Gómez va contra Jorge González de Chacarita. La Lepra hizo un buen partido en Ferro.
Los números de la Lepra en el campeonato se parecen mucho a los que maneja el INDEC. En todas las canchas donde juega, Independiente da la impresión de ser un equipo que merece estar peleando en las primeras posiciones, pero las estadísticas todavía muestran otra realidad.
Lo cierto es que, pese al duro golpe que sufrió en la semana que pasó por la renuncia del Cabezón Trotta como DT, el equipo azul demostró que está más vivo que nunca con el importante empate alcanzado ayer en Caballito frente a Chacarita, el líder del campeonato.
¿Será el punto del despegue de la Lepra? Es difícil aventurarlo, ya que el equipo no ganó. Pero podría haberlo conseguido con el incansable despliegue de sus jugadores, por esa firme convicción de no dar ninguna pelota por perdida y la gran levantada en el rendimiento del equipo.
La Lepra fue puro empuje y por momentos mostró clara superioridad sobre el Funebrero, pero le faltó explosión en los últimos metros.
Aguantando bien atrás con la muralla que levantaron Brusco y Barsottini, con el despliegue de Ariel Seltzer por izquierda, la recuperación de Solís y Coudannes en el medio y con la voz de mando de Ariel Ortega como estratega y capitán, Independiente se calzó el traje dominador y salió a hacer el juego que le convenía: defenderse con el balón en sus pies, lejos de su arco.
Chacarita parecía perdido en la cancha pero, empujado por el aliento de la gente, creó dos claras situaciones con cabezazos de Aróstegui que dieron en el travesaño.
Independiente acusó el golpe y se mandó con mayor decisión al arco de enfrente, y estuvo cerca de abrir el marcador con ese cabezazo de Brusco que se fue desviado.
En el ST casi no cambió el trámite. Independiente dominó la pelota pero no tuvo precisión para vulnerar la defensa local. Hasta que llegó la jugada más polémica: centro al área grande de Chaca, el arquero Tauber que salta, junto a Martín Gómez, y la pelota se le escapa de las manos, justo para la entrada de Tonelotto, que la mando a guardar. ¿Gol de la Lepra? ¡No, señor! El árbitro entendió que fue falta del Pelado y anuló mal el gol.
Conducidos, “motivados” por la dupla Carbini-Bolado, Independiente tuvo actitud, personalidad y fútbol frente a un durísimo rival .
Todo esto en una coctelera invita a decir que Independiente fue superior, y que bien pudo traerse los tres puntos a Mendoza.
Fuente: Uno.

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