
Goleador maipucino. El delantero Sebastián Coria espera dedicarle el triunfo del domingo al Pelado Molina.
Con el gol de Sebastián Coria, Maipú arrancó el año con una sonrisa, aunque la situación que atraviesa Gustavo Molina deja de lado todo tipo de festejos.
El Pampero charló con UNO sobre este tema. “Por un lado estamos contentos por el triunfo conseguido en Córdoba pero tristes por la situación del Pelado (Molina). Estamos felices por la evolución de los últimos días. Después lo demás es lo de menos. Toda la familia cruzada está pendiente de la recuperación y esperamos contar con él muy pronto”, expresó el delantero.
“Fue difícil afrontar el partido en esas condiciones. Fue un duro golpe para todo el plantel. Las palabras del padre nos hicieron muy bien y estamos orgullosos de él. El Pelado nos dio una lección de vida y tiene mucha fuerza para sobreponerse a esta situación”, añadió el goleador del Botellero.
Sobre el presente del equipo, Coria dio sus razones. “Estoy en un club muy ordenado y que paga en término. Se respeta al jugador como persona. Tiene a un presidente y técnico que son tipos creíbles. Se te hace todo mucho más fácil el camino”, indicó.
También se ganó rápidamente el aprecio de la banda botellera.“El reconocimiento de la hinchada le hace bien a cualquier jugador pero estoy agradecido por todo el afecto que me dio en poco tiempo la gente de Maipú”, sostuvo.
Se viene Desamparados, un rival complicado para cualquiera. “Van a venir a respetarnos. Vamos a hacer valer nuestra condición de local. Ojalá que se llene la cancha. La última vez nos ganaron de una manera rara. Nos cobraron un penal no muy claro y tenemos un poquito de bronca por esa derrota”, aseguró.
“Es importante quedarse con la victoria porque nos pondríamos 3 puntos arriba de ellos con la fecha libre por delante. Así nos mantenemos entre los cuatro primeros. Vamos a salir desde el primer minuto a buscar el partido”, agregó.
De la mano de Coria, en Maipú ya se ilusionan con volver a la Primera B Nacional.
Preocupación por los arqueros en el Víbora
El próximo rival de Maipú, Desamparados de San Juan, tiene algunos problemas en el arco.
Es que tanto Pablo Pelayes como Leandro Evangelisti presentan diferentes dolencias y están en duda para jugar el domingo contra el Cruzado.
Ambos no actuaron en los últimos amistosos preparatorios con el fin de resguardarlos para el primer partido de los sanjuaninos en el año, tras cumplir la fecha libre en la jornada anterior.
Pelayes tiene una inflamación en uno de los tobillos y está siendo medicado para que se pueda recuperar totalmente.
Mientras que el otro arquero, Evangelisti, sufrió un golpe en la tibia y debió ser intervenido. Pero aún continúa con dolor, no puede entrenar con normalidad y estaría casi descartado.
“Estamos en la misma situación que antes. Vamos a esperar hasta el miércoles (por hoy) para definir qué hacemos. Si ese día no están bien, seguramente no jugarán. Los dos están medicados pero el tema es que pasan los días y necesitamos que estén bien para poder atajar”, afirmó el técnico Ricardo Dillon a Diario de Cuyo de San Juan.
La alternativa que tiene el Cogote Dillon para jugar contra Maipú es el pibe Emanuel Montaña, quien atajó en los amistosos y podría debutar en un partido tan trascendental como el que será el del domingo.
El técnico Dillon ya tendría en mente el equipo y formaría con Montaña en el arco (sino se recupera ninguno de los dos arqueros); Lucas Ceballos, Daniel Gómez, Juan Sosa y Daniel Omar Díaz en la línea de fondo.
Silvio Molina, Jorge Chica y Luciano Córdoba en la mitad de cancha más el aporte como enganche de Mariano Pettinatto. Arriba jugarían Juan Fernández y la flamante incorporación Daniel Villalba.
El Víbora espera el reinicio con la preocupación en el arco.
Fuente: Uno.
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