sábado, 14 de marzo de 2009

Cayó la Lepra



Desazón. El DT Jorge Ribolzi se apresta a saludar al volante Gabriel Solís, de regreso al vestuario de la derrota.

Suele decirse en el fútbol que no hay que dejar pasar el tren. Y si bien Independiente Rivadavia todavía se encuentra en el andén del campeonato en una posición expectante en la pelea por el ascenso, anoche dejó pasar una muy buena oportunidad para sumar y seguir subiendo en la tabla de posiciones.
El Azul se encontró con un Instituto de Córdoba que demostró sus condiciones y justificó por qué esta en los primeros lugares. Encima le rompió a la Lepra una racha 12 encuentros sin derrotas en el Bautista Gargantini.
Desde los primeros minutos Instituto le dejó claro a Independiente que no iba a ser fácil, porque los cordobeses salieron a jugar con decisión, tocaron bien la pelota y se adelantaron en el terreno.
Por eso no extrañó que la primera situación fuera para La Gloria, a través de una asistencia de Morales Neumann para Romero, que desde el vértice del área chica remató pero Guzmán se la tapó con el pecho y arrodillado.
Pero Independiente comenzó a tomar protagonismo y se adueñó del balón en la mitad. Ortega y Garipe eran los que tenían el control y jugaban por el sector derecho con De la Vega. Y fue el Hormiga el que envió un centro que despejó Moreyra dejándole el rebote a Caballero, que remató fuerte pero desviado.
Instituto volvía a llegar con un tiro de Romero que se iba cerca. Aunque la más clara fue para el Azul. Caballero envió un centro, Ortega la punteó y Tombolini se la tapó. El “1” dio rebote, que otra vez tomó el Burrito, pero el arquero esta vez no falló.
El segundo tiempo la visita lo encaró bien parado en defensa, con los buenos aportes de Frontini y Moreyra. Entre el Indio y Tonelotto hubo un duelo aparte, pero el ex Godoy Cruz se impuso siempre.
El Azul intentaba proponer, pero tenía más empuje que ideas. Para colmo esta vez Ribolzi no acertó con los cambios.
La Gloria apelaba al contragolpe. Y así fue que llegó al gol. En una salida muy rápida Cardozo asistió a Morales Neumann y el mendocino tuvo la frialdad necesaria para colocarla a un palo ante la salida de Guzmán. Quedaba poco tiempo y la Lepra no pudo empatar, para terminar así con un largo invicto como local.
Fuente: Uno.

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