
Triste, solitario y final. Trotta no soportó la presión generada por la mala campaña y dio un paso al costado.
“Me voy, acabo de presentarle la renuncia a Daniel (Vila)”. Con esta frase, Roberto Trotta le puso el punto final a la crónica de un final anunciado.
Consciente de que ya no disponía ni del mínimo respaldo de la Comisión Directiva (a pesar de que la noche anterior el presidente le había ratificado la confianza para continuar), ayer después de la práctica que el plantel desarrolló en Teqüe Rugby Club, el Cabezón enfrentó a los periodistas y anunció el final de su segundo ciclo como entrenador de Independiente Rivadavia.
“Creo que no vale la pena seguir forzando esta situación porque es un momento difícil para el club. Pienso que todavía hay tiempo para que alguien pueda enderezar esto y llevar a Independiente adonde tiene que estar. Como dije antes, esto es fútbol y mandan los resultados y lamentablemente yo no los pude sacar", comentó el técnico tras anunciar su renuncia, la que fue aceptada por la CD leprosa.
Además, el ahora ex entrenador de los azules aclaró que se va sin reproches: “Me voy con la frente bien alta porque laburamos hasta último momento para revertir este momento; quizá alguien lo pueda hacer, pero en este caso parece que no soy el indicado".
Además, el ahora ex entrenador de los azules aclaró que se va sin reproches: “Me voy con la frente bien alta porque laburamos hasta último momento para revertir este momento; quizá alguien lo pueda hacer, pero en este caso parece que no soy el indicado".
Más adelante, el técnico expresó que “sólo faltaron resultados, creo que no existe otra cosa. Después, teníamos todo. El técnico que venga va a tener todo: un equipo excelente con jugadores y personas de primer nivel, que es lo más importante. Por eso no quiero forzar más nada, no quiero meter más presión de la que ya existe y por eso digo que a este club no le hace falta más nada que resultados y yo no se los pude dar”.
Así, como aquel sábado 26 de mayo de 2007, cuando pegó el portazo luego del empate frente a Rivadavia de Lincoln que dejaba a Independiente al margen de la posibilidad del ascenso (luego se reflotó por el affaire Desamparados-San Martín), el ex capitán de Vélez dejó una frase de agradecimiento: “Me voy con una mezcla de tristeza, por el cariño que le tomé a este club que me dio la oportunidad de empezar a dirigir, pero también de bronca por no haber dado en la tecla con lo que se esperaba del equipo”.
Trotta era consciente de que uno de los pocos directivos que lo apoyaba era el propio presidente Vila, con quien se había reunido el domingo a la noche. “Se que él era uno de los que más me bancaba, por eso fue al primero que le confié mi decisión”, comentó.
Y agregó: “No le hecho la culpa a nadie, ni los jugadores ni a los dirigentes. Soy el único responsable porque yo armé el plantel y nunca me dijeron a quien poner y a quien sacar”.
“¿Qué le dije a los jugadores? No los dejé hablar. Les dije que ya era una decisión tomada”, agregó.
Consultado el técnico sobre cuándo tomó la decisión, finalizó diciendo: “Hace diez minutos”.
Fuente: Los Andes.
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