martes, 23 de septiembre de 2008

Un Expreso desbordado


Preocupado. Oldrá mostró su disgusto por la imagen del equipo en La Plata. Intentará revertir la situación ante Boca.
La excursión por el Bosque platense fue otra prueba deficiente del Tomba. Y no hay dudas de que fue la peor, por el pobre rendimiento del elenco y porque se dio ante un rival directo en la lucha por evitar el descenso.
Los dirigidos por Daniel Oldrá no tuvieron respuestas ante un Lobo que literalmente los pasó por arriba. Salvo los primeros quince minutos donde mostró buena presencia y juego asociado, después se vio desbordado por todos los sectores. De punta a punta.
Gimnasia empezó a ganar la lucha en la mitad de la cancha, cuando se dio cuenta que el negocio estaba por las bandas. Messera fue el nexo para mostrarse y acompañar a Villar y Romero, quienes superaron cuando se lo propusieron a Vallés y Garín, respectivamente.
Y acá hay que detenerse-más allá de que no hay que caerle puntualmente a estos dos hombres- y decir que Tito no parece ser el carrilero que el elenco necesita por la derecha, porque naturalmente no tiene predisposición por la marca y además le falta potencia para arrancar y llegar desde el fondo. Por ahí sería más productivo que arranque desde tres cuartos de campo.
Gabriel, por su parte, sintió demasiado su falta de competencia (de no concentrar pasó a jugar unos minutos frente a Racing), perdiendo siempre en velocidad contra los mediocampistas y las subidas constantes de Alvaro Ormeño.
No hay dudas que con los resultados a la vista Godoy Cruz no cuenta con volantes externos que ayuden a sostener el dibujo táctico que más le gusta al DT.
Dentro de ese panorama no podía esperarse mucho del Expreso, que encima, de a poco, fue metiéndose cerca de Ibáñez. En lugar de buscar sostener el juego en el medio como al inicio del compromiso, retrocedió varios metros y le cedió el terreno y el balón al conjunto local.
Con la entrega de Nicolás Olmedo no le alcanzó al bodeguero para equilibrar las acciones; sólo en el medio se desgastó y terminó arriesgando el físico, especialmente después de la expulsión de Martín Aguirre.
Casi en el mismo nivel que ante San Lorenzo, en la noche del domingo quedó expuesto que aún al equipo le falta un buen trecho para sentirse de Primera división.
Los futbolistas de peso en Gimnasia no solamente jugaron con el apellido, también sacaron la chapa en el juego mismo y por eso para Godoy Cruz no existieron chances.
Quizá Boca sea el punto de partida para revertir la situación. Porque bajar al más ganador de los últimos tiempos le daría al Tomba el salto de calidad que hoy le está faltando. O de jerarquía, como más le guste.
Fuente: Los Andes.

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