domingo, 18 de enero de 2009

El Granate se mareó con Blanco




Abrió el camino. Pablo Arévalo define con clase ante la salida de Mauro Astrada, mientras Héctor Pereira mira resignado. Fue el primer tanto de la goleada tricolor sobre Luján, que ayer volvió a ser Violeta.
Guaymallén arrancó el 2009 a toda orquesta. Ayer vapuleó a un desconocido Luján de Cuyo con un contundente 4 a 0 y se ilusiona con ser protagonista de este torneo Argentino B.
Fue una verdadera exhibición futbolística la que dio el equipo de Juan Carlos Bermegui. Ante un adversario que pagó caro su tardío inicio de pretemporada, el Tricolor se lució al punto de configurar una de sus mejores actuaciones desde que arrancó la temporada.
Las bases del triunfo de Guaymallén se cimentaron en un gran trabajo colectivo a partir de rendimientos individuales muy destacados, tales como Blanco, Pérez y Arévalo, por citar alguno de los rendimientos más importantes que tuvo el equipo dueño de casa.
El dominio del Guayma fue de principio a fin. Desde el vamos el anfitrión tomó las riendas del partido y comenzó a manejar la pelota a su voluntad. Luis Pérez fue el eje por el que se movió el fútbol del local. El sanjuanino jugó e hizo jugar a todos y las situaciones sobre el arco defendido por Mauro Astrada comenzaron a sucederse.
Pero el trabajo de Pérez tenía eco en el incansable andamiaje de Carlos Blanco por izquierda. Así, la cancha se inclinó definitivamente y la merecida apertura del marcador no tardó en llegar. En la enésima llegada, Tortorella armó una buena jugada por su sector y habilitó a Arévalo, quien definió con enorme categoría sobre la salida de Astrada.
¿Luján? Desconocido. Con apenas cuatro días de pretemporada (NdR: arrancó tarde por problemas económicos), el equipo del Turco Julio resistió hasta donde pudo. Mientras tuvo aire, intentó jugar el partido de igual a igual. Pero esa resistencia duró apenas un cuarto de hora y enfrente tuvo a un rival con mucho oficio que no lo dejó levantarse nunca.
El partido fue partido hasta el gol de Arévalo. A partir de ahí, el Tricolor se lo llevó por delante.
Y a la salida de un tiro libre, Charly Blanco metió el segundo con un zapatazo imparable que se coló en el ángulo superior derecho del arco visitante. Un verdadero golazo.
Luján no reaccionaba. Y Guaymallén se agrandaba. Cuatro minutos después, Blanco tuvo el tercero, pero esta vez Mauro Astrada ganó en el mano a mano.
Antes del descanso, Luis Lucero tuvo su chance de descontar, pero su remate salió apenas desviado.
El segundo acto siguió siendo más de lo mismo. Con Guaymallén manejando a su merced el trámite de un encuentro liquidado y un Luján que prácticamente no podía mover las duras piernas de una pretemporada incipiente.
El que sí pudo mover las piernas y bastante rápido fue Carlos Blanco, quien aprovechó un mal despeje del chico Marcos Royo, entró al área y estableció el tres a cero.
Los últimos minutos transcurrieron entre el dominio exclusivo de Guaymallén y un rival que esperaba el pitazo final de Luis Moreno. Encima, el tic-tac del Tricolor hizo bajar el “óle” de las tribunas. El goleador Nadalich buscaba su gol a toda costa, pero el que se anotó de manera sorpresiva en el póker fue Pikachú Braile.
Guaymallén goleó y agudizó aún más la crítica situación de Luján.
Fuente: Los Andes.

No hay comentarios.: