lunes, 16 de febrero de 2009

Coraje tombino



Los jugadores de Godoy Cruz se abrazan. El equipo jugó mejor que el Ciclón, lo venció y está cerca de la punta.
La tarde venía complicada con un blooper digno para el programa de Marcelo Tinelli, uno de los que tuvo el gran privilegio de ver la lección del Tomba. Pero Godoy Cruz supo mantenerse tranquilo y, más allá de ese yerro del principio, después se hizo protagonista y terminó consiguiendo tres puntos vitales en su aspiración por mantenerse en el círculo privilegiado.
Fue 2-1, sufriendo como lo marca la historia del Expreso, y todo por no saber terminar con las acciones cuando se fueron presentando las ocasiones luego de que Leandro Caruso le pusiera justicia al marcador anotando el 2-1 para la visita cuando restaban 10’ para la finalización del encuentro. Ese mismo que comenzó cuesta abajo para los dirigidos por Diego Cocca, cuando Jorge Carranza encontraba un rechazo de Gabriel Vallés y ponía, en contra de su valla, el 1-0 para un San Lorenzo que, sin hacer mucho, se ponía en ventaja.
Fue un baldazo de agua fría en una tarde pesadita. Allí apareció la mejor versión de Godoy Cruz, que supo asimilar el mensaje de autocrítica que el propio DT hizo tras el empate contra Banfield y, desde ese momento, sus dirigidos empezaron a manejar la pelota con un Víctor Figueroa que hizo estragos por donde se movía.
Sin embargo el empate no llegaba y no porque no se hayan generado situaciones. Es que cuando el Tomba pisaba terreno ajeno con pelota dominada, llegaba hasta Agustín Orión y se le terminaban las ideas; todo lo bueno que producía en los metros previos. Por eso hubo que resignarse hasta el complemento, cuando vino lo mejor para la visita, que siguió desnudando las enormes falencias de un equipo que, el año pasado, se quedó sin nada por cosas similares, como la tonta e inexplicable expulsión de Gastón Aguirre.
El complemento encontró al local un poco más seguro en el trato de la redonda, pero esto se dio hasta que Figueroa volvió a ponerse el traje de conductor y cjuntamente con los dos de arriba (Borghello y Caruso), desnivelaron cuando se lo propusieron para acercar peligro al arco rival. De tanto insistir, el Tomba empezó a encontrar lo que fue a buscar: un punto o los tres, claro, si se podía.
Esto empezó a hacerse posible cuando Borghello cambió por gol una asistencia de Caruso y de esa manera Godoy Cruz concretaba lo que no había podido realizar en la primera etapa. Pero lo mejor estaba por venir. El Tomba estaba más entero, con un hombre más; seguro de la parada, fue a buscar su premio: el triunfo, ese mismo que llegó mediante una contra perfecta que Caruso mandó al fondo de la red, para que el equipo mendocino sumara un triunfo vital, el primero ante el equipo Cuervo. Un gusto más.
Un lujo para la pista del bailando por un sueño de Marcelo Tinelli.
Fuente: Los Andes.

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