
El gol. Leandro Caruso ya convirtió y festeja. Fue apenas empezó el partido. Unos diez mil hinchas gozaron con la victoria.
Ahí está, en la punta. Ese equipo mendocino que está para pelear el descenso ahí lo tienen, encumbrado en el primer lugar, invicto con dos triunfos seguidos y pegándole cachetazos como el de anoche a ese Arsenal.
El ritmo que le puso Godoy Cruz dejó parado a Arsenal en los primeros minutos. Pases rápidos, salidas por los costados, presión en el medio, tiro libre en el travesaño y rebote y cabezazo de Caruso. El fútbol ideal; parecía el mismo que desplegaron unas camisetas anaranjadas allá por 1978 sobre este mismo césped. En ese tiempo se le decía el fútbol total.
Fue así que Godoy Cruz tuvo varias llegadas, como un cabezazo de Borghello y un tiro de Encina. Y seguían repitiéndose las llegadas de ese fútbol que inspira Diego Cocca, como las subidas por las bandas de Vallés y de Formica, internándose en el área rival como punteros punzantes, o como esos wines atrevidos.
Todo esto respaldado en un número “5” como Nicolás Olmedo, que cortaba el juego de Arsenal y acertaba en todos sus pases. Así es más fácil. Y ese ritmo de Godoy Cruz tenía que tener un costo, porque seguir con esa dinámica es casi como un suicidio porque las piernas no dan y se cansan.
Por eso Arsenal en los últimos 15 minutos tuvo la reacción de un equipo que venía puntero. Y fue cuando Carrera, haciendo honor a su apellido, superaba a los tombinos por la derecha. Tampoco Yacuzzi tenía relax y era una pesadilla.
La más clara la tuvo Sena cuando su fuerte remate pegó en el palo y en el rebote el goleador Leguizamón falló tirándola afuera. Después Ibáñez sería el encargado de tomar varias pelotas que andaban rondando por el área.
Godoy Cruz empezó el segundo tiempo con una dinámica formidable. Otra vez se parecía el Tomba Mecánico. Pero enfrente tenía un arquero manos de tijera y evitaba el gol tapándole a Caruso, dos a Borghello y una muy picante a Encina.
El Tomba siguió manejándose a su antojo por ambos laterales, pero con el protagonismo de Encina por la derecha y Figueroa por la izquierda. Para Arsenal era imposible marcar a esos dos, pero esta vez el Tomba no se cansó, aunque ese dinamismo dejaba huecos y dejaba que Arsenal llegara.
Fuente: Uno.
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