domingo, 1 de marzo de 2009

Aunque no jugó mal, el Expreso fue goleado 4 a 0



Final con tristeza. Fue inesperada y exagerada la caída por tantos goles.
Por primera vez desde que arrancó el torneo Clausura, Godoy Cruz probó el amargo sabor de la derrota, disputadas cuatro fechas del campeonato. Y fue Vélez Sarsfield, uno de los firmes candidatos al título, el verdugo que le propinó una categórica goleada por 4 a 0 al Expreso mendocino, que descarriló en Liniers, perdiendo el invicto en el torneo y cortando la serie de siete partidos sin derrotas, desde el Apertura.
El abultado resultado final parece excesivo de acuerdo con lo visto en el campo de juego. Pero fueron las infantiles distracciones defensivas las que desencadenaron la debacle de Godoy Cruz en el Fortín. El Tomba dio muchas ventajas en la última línea y lo terminó pagando caro frente a un rival que no le perdonó los errores.
En los primeros 15 minutos, el equipo velezano creó dos situaciones de gol. La primera llegó tras un remate de Larrivey que logró despejar Ibáñez, pero el rebote le quedó justito a Moralez que desperdició la ocasión rematando desviado por arriba del travesaño.
Minutos después fue otra vez Moralez el que sacó un potente remate que hizo lucir al Loco Ibáñez, quien con sus rodillas rechazó el balón al córner.
El asedio de Vélez comenzó a ceder y Godoy Cruz emparejó el partido con la garra de Leiva y el dominio de Caruso. Así el Tomba creó una inmejorable chance de gol cuando Figueroa disparó por arriba del travesaño.
En el complemento, Godoy Cruz mostró que podía traerse “algo” de Liniers. Un claro penal que Favale no le cobró a Figueroa bien pudo haber cambiado la historia.
Pero en dos minutos fatales para el conjunto tombino, Vélez liquidó el partido: córner de Papa y cabezazo ganador de Rodrigo López ante la mala salida de Ibáñez. Otro centro de Papa y Moralez marca el segundo gol ante la pasmosa mirada de los defensores tombinos.
Perdido por perdido, el DT Diego Cocca mandó al equipo al frente y dejó a sólo dos defensores atrás, pero la sentencia de muerte llegó con los goles de Moralez y Larrivey.
Perdió el Tomba en Liniers cuando todos creían que el envión anímico y futbolístico daba para más. Se descontroló dos minutos y fue la sentencia más cruda. No te podés descuidar. Aprendelo Tomba.
Fuente: Uno.

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