lunes, 2 de marzo de 2009

Luján, gracias al ingeniero



Pura experiencia. El pasito de baile lo ensayan los veteranos René Kloker y Víctor Cabral. En el Bajo, ganó el Viole.

Luján de Cuyo se quedó con una victoria inmerecida ante Guaymallén. Injusta, pero vital en el medio de una crisis deportiva e institucional de la que parecía no poder salir. Posiblemente el encuentro de ayer haya sido el peor jugado por el Violeta en toda la temporada, pero el triunfo agónico se festejó como un ascenso y fue el descargo emocional para todo el plantel que dirige Jorge Julio.
La primera de peligro, y la única de la primera mitad, fue recién a los 30’ y terminó anulada por posición fuera de juego. Juárez recibió en la puerta del área chica y con el arco adelante para definir lo hizo increíblemente por arriba del travesaño.
Lo más atractivo se vio en la platea, ya que hinchas de Luján discutían con Jorge Julio sobre quiénes debían patear los tiros libres a favor del Violeta. Pero toda la emoción que le faltó al primer tiempo le sobró al complemento. Al minuto hubo una jugada clave que pudo haber cambiado el desarrollo del juego. Sacó Aguilera desde el fondo y la pelota le cayó a Nadalich dentro del área. Cuando el delantero intentó darle a la pelota, Mattioli lo empujó claramente y lo desestabilizó. Fue un penal muy claro, no hubo lugar a dudas ni para los propios lujaninos, pero sí para el árbitro, que muy lejos de la jugada dejó seguir.
Guaymallén tuvo la iniciativa, manejó la pelota sobre todo en los pies de Luis Pérez, quien se destacó claramente sobre el resto a lo largo de los 90’, pero el Italiano no tuvo peso dentro del área para definir.
A los 33’, Aguilera le dio cruzado al arco y Astrada alcanzó a desviarla, pero en el segundo palo apareció Pizarro y la mandó a la red, en posición fuera de juego. Minutos después, Cabral le dio cruzado y Astrada se lució mandándola al córner. Guaymallén ya merecía ir ganándolo. Se fueron los minutos y el encuentro cayó en la desesperación y los nervios de ambos. Hubo tres minutos de adición y en el tercero llegó el milagro. Luján metió la última al área y en el intento de toda la visita por sacarla, Pereyra recibió un rebote en la puerta del área chica y definió y, sin merecerlo, le dio la victoria al Violeta.
Fuente: Uno.

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