
Sin salida. Gabriel Andrada pierde en las alturas ante la supremacía numérica de la visita. San Martín sigue sin encontrar su nivel.
San Martín volvió a tener un flojo rendimiento y solo pudo rescatar un nuevo empate, otra vez como local, ante Paz Juniors de Córdoba. Fue 0 a 0 y quedó claro que así, sin juego y sin ideas, todos los equipos que pasen por el Este podrán llevarse ofertas de ocasión.
El inicio del encuentro fue con San Martín intentando ser dueño del balón y del territorio. Con el quite de Andrada y Fernández, con las subidas por los carriles de Zafarana y Miranda, y con la movilidad de Cabrera, el León planteó el encuentro lejos de su arco aunque con pocas ocasiones de gol y escaso juego colectivo.
No dejar que el rival creciera en el campo de juego y, mucho menos, se hiciera del balón, fueron las premisas para este comienzo. Y si bien esto se llevó a cabo tal cual estaba pensado, fue casi imposible para el Albirrojo superar las dos líneas de cuatro que propuso el equipo de Juan Ramos.
Es que los Ríos lucían desconectados y el juego solo pasó por acciones de pelota detenida. Entre Miranda y Cabrera se alternaron como ejecutantes de las diferentes situaciones, pero el arma principal de este San Martín ‘08 no dio resultados durante toda la tarde.
Batistella fue un espectador de lujo en este inicio y solo tuvo trabajo al descolgar algún centro sin demasiado peligro. La propuesta de la visita fue clara: orden defensivo y nada de salirse del esquema pensado.
Fue un mal primer tiempo. Al local le costó demasiado llegar hasta la valla rival, mientras que la visita no propuso nada, solo apostó a rechazar todos los balones que cayeran en su área.
El juego ni siquiera apareció en la segunda mitad. El ingreso de Falcone no fue la solución a la falta de fútbol que evidenció el albirrojo y todo fue una vorágine de pelotazos sin destino claro. Encima los de arriba siguieron en su mala tarde y partido fue malo.
La visita aprovechó todo esto y se adelantó en el campo. Así, llevó el juego lejos, muy lejos, de su arquero. De todas formas, pese a lo malo del partido, sobre el final hubo algunas acciones que hicieron parar a los hinchas de sus asientos. La más clara fue para la visita. Un centro desde la derecha encontró a Leichner solo por el medio, quien metió un frentazo que se estrelló en el travesaño.
Marcelo Ríos tuvo la suya en un centro de Miranda cuando paró el balón, giró y sacó un remate que fue bien contenido por el arquero visitante.
No hubo tiempo para más. El partido se fue entre los silbidos de los propios simpatizantes locales y la impotencia del elenco albirrojo de no generar nada.
En el Este todos se fueron con dudas de la cancha.
Habrá que ver si el duelo como visitante, ante Estudiantes en Río Cuarto, previsto para el próximo viernes a las 21, permite comenzar a disiparlas.
Fuente: Los Andes.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario